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Flor Eléctrica ECO

125 gr.

100 % Acmella oleracea ECO

Flores seleccionadas manualmente. Secado natural. Producto botánico premium.

La Flor Eléctrica Ecológica y Artesanal es una flor comestible extraordinaria, innovadora y profundamente sensorial, apreciada en la alta gastronomía por su efecto chispeante, su frescura intensa y su capacidad para sorprender el paladar. Conocida también como botón de Sechuan, jambu o Acmella oleracea, destaca por la presencia natural de espilantol, compuesto responsable de su característica sensación de hormigueo.

Cultivada bajo métodos ecológicos certificados y recolectada a mano en su punto óptimo, cada flor conserva su potencia sensorial, su perfil vegetal fresco y su singular identidad botánica. Su secado natural permite preservar sus notas características: hierba fresca, cítrico verde, pimienta suave, flor silvestre, frescor mentolado y un fondo vegetal vibrante. El resultado es una flor pura, atrevida y sofisticada, ideal para la alta cocina creativa, la mixología botánica, la experiencia sensorial y la gastronomía de autor.

54,12

Sin existencias

Descripción

Como infusión

La infusión de Flor Eléctrica Ecológica y Artesanal ofrece un perfil aromático fresco, vegetal y sorprendentemente sensorial.
Su color en taza es dorado claro con reflejos verdosos; su aroma, limpio y vibrante, aporta una sensación de frescura, dinamismo y estimulación natural.

Sugerencia de uso:

1 flor pequeña o una pequeña fracción por 250 ml de agua a 85–90 °C durante 4–5 minutos.
Ideal como infusión sensorial y botánica, tanto sola como combinada con menta, melisa, limón, jengibre o té verde.
Maridaje recomendado: cítricos, frutas tropicales, miel suave, chocolate blanco o repostería ligera.
Su carácter fresco, chispeante y persistente la convierte en una infusión de gran impacto sensorial y personalidad gastronómica.

Como base para bebidas sin alcohol

La flor eléctrica aporta una dimensión sensorial única, fresca y vibrante a bebidas sin alcohol, coctelería botánica y elaboraciones gastronómicas líquidas.
Su perfil vegetal, cítrico y ligeramente picante transforma la experiencia en boca, aportando hormigueo, salivación y una sensación chispeante muy singular.

Sugerencia de aplicación:

Infusión breve, macerado en frío controlado o incorporación puntual como elemento sensorial en bebidas premium.
Ideal para mocktails, kombuchas, limonadas botánicas, tónicos frescos o bebidas de degustación experiencial.
Combina a la perfección con lima, limón, pomelo, jengibre, menta, piña, mango, manzana verde o flor de saúco.
Aporta frescura eléctrica, intensidad sensorial, dinamismo y una sensación sorprendente que eleva cualquier creación líquida.

Como flor culinaria o aromática

En cocina, la flor eléctrica es una flor especialmente apreciada por su impacto sensorial, su frescura vegetal y su capacidad para crear experiencias gastronómicas memorables.
Su uso debe ser preciso y medido, ya que su efecto en boca es intenso, chispeante y persistente.

Usos recomendados:

Degustaciones de autor, aperitivos sensoriales, ensaladas creativas, ceviches, frutas tropicales, postres cítricos o chocolates delicados.
Incorporación puntual en platos gastronómicos, snacks de alta cocina, petit fours, sorbetes o elaboraciones de coctelería sólida.
Ideal en propuestas con cítricos, hierbas frescas, frutas exóticas, pescados delicados, chocolate blanco o espumas vegetales.
Su poder sensorial, fresco y sorprendente, la convierte en una aliada perfecta para chefs que buscan impacto, precisión y sofisticación natural.

Ficha técnica

Origen: Cultivo ecológico certificado
Variedad: Acmella oleracea
Formato: Flores enteras secas
Certificación: Ecológica (ECO)
Recolección: Manual y selectiva
Secado: Natural a baja temperatura
Uso: Infusión / Mixología / Cocina gastronómica / Experiencia sensorial
Conservación: Lugar fresco y seco, protegido de la luz

Experiencia gastronómica

La Flor Eléctrica Ecológica y Artesanal es una expresión pura de innovación botánica y emoción sensorial.
Su efecto chispeante, su frescura vegetal y su extraordinaria singularidad la convierten en una joya gastronómica que trasciende la flor comestible tradicional para entrar en el territorio de la alta cocina experiencial.

Un ingrediente que encarna sorpresa, frescura y sofisticación natural.
Una flor que no solo aromatiza, sino que despierta los sentidos.